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Salvador AllendePatricio Guzman, 2004 

La Ciudad, Gonzalo Millán.
El río invierte el curso de su corriente. El agua de las cascadas sube. La gente empieza a caminar retrocediendo. Los caballos caminan hacia atrás. Los militares deshacen lo desfilado. Las balas salen de las carnes. Las balas entran en los cañones. Los oficiales enfundan sus pistolas. La corriente se devuelve por los cables. La corriente penetra por los enchufes. Los torturados dejan de agitarse. Los torturados cierran sus bocas. Los campos de concentración se vacían. Aparecen los desaparecidos. Los muertos salen de sus tumbas. Los aviones vuelan hacia atrás Los rockets suben hacia los aviones. Allende dispara. Las llamas se apagan. Se saca el casco. La Moneda se reconstituye íntegra. Su cráneo se recompone. Sale a un balcón. Allende retrocede hasta Tomás Moro. Los detenidos salen de espalda de los estadios. 11 de Septiembre. Regresan aviones con refugiados. Chile es un país democrático. Las fuerzas armadas respetan la constitución. Los militares vuelven a sus cuarteles. Renace Neruda. Vuelve en una ambulancia a Isla Negra. Le duele la próstata. Escribe. Víctor Jara toca la guitarra. Canta. Los discursos entran en las bocas. El tirano abraza a Prat. Desaparece. Prat revive. Los cesantes son recontratados. Los obreros desfilan cantando “Venceremos” 

Salvador Allende
Patricio Guzman, 2004 


La Ciudad, Gonzalo Millán.

El río invierte el curso de su corriente. 
El agua de las cascadas sube. 
La gente empieza a caminar retrocediendo. 
Los caballos caminan hacia atrás. 
Los militares deshacen lo desfilado. 
Las balas salen de las carnes. 
Las balas entran en los cañones. 
Los oficiales enfundan sus pistolas. 
La corriente se devuelve por los cables. 
La corriente penetra por los enchufes. 
Los torturados dejan de agitarse. 
Los torturados cierran sus bocas. 
Los campos de concentración se vacían. 
Aparecen los desaparecidos. 
Los muertos salen de sus tumbas. 
Los aviones vuelan hacia atrás 
Los rockets suben hacia los aviones. 
Allende dispara. 
Las llamas se apagan. 
Se saca el casco. 
La Moneda se reconstituye íntegra. 
Su cráneo se recompone. 
Sale a un balcón. 
Allende retrocede hasta Tomás Moro. 
Los detenidos salen de espalda de los estadios. 
11 de Septiembre. 
Regresan aviones con refugiados. 
Chile es un país democrático. 
Las fuerzas armadas respetan la constitución. 
Los militares vuelven a sus cuarteles. 
Renace Neruda. 
Vuelve en una ambulancia a Isla Negra. 
Le duele la próstata. Escribe. 
Víctor Jara toca la guitarra. Canta. 
Los discursos entran en las bocas. 
El tirano abraza a Prat. 
Desaparece. Prat revive. 
Los cesantes son recontratados. 
Los obreros desfilan cantando 
“Venceremos” 

serie “Olavarría”
foto tomada en Abril de 2012 

serie “Olavarría”

foto tomada en Abril de 2012 

Ayer anduve por el San Martín y me encontré, de pura casualidad, con las fotos que le hizo Sara Facio a Cortázar.

Ayer anduve por el San Martín y me encontré, de pura casualidad, con las fotos que le hizo Sara Facio a Cortázar.

(Fuente: todotomalaformadequienlomira, vía argentinavintage)

Últimos tres días en el Bafici
No sé si es que anduve mucho por las lacónicas funciones de prensa, o realmente la gente pareció despertar en estos días ante la repulsión que genera la publicidad macrista (alcanzando su climax en los abucheos totales en la última función que estuve). 
- Papirosen (Gastón Solnicki, 2012). Terminé la entry anterior especulando el efectivo suicidio del cine argentino al que refirió hace poco Thierry Fremaux (programador de Cannes), pero Papirosen viene a romper todas esas estupideces y reivindicar la creación de estas tierras. Papirosen es excelente, toca temas que incluso directores consagrados como Claude Miller han tenido problemas en desarrollar (ver sino Un secret), pero con una efectividad que asombra. Era la gran joyita del festival. Circulaban unos flyer-postales, extrañas fotografías, y a priori generaba mucho entusiasmo, desde el primer día del festival, que haya estado al final duplicaba eso. Lo malo fue que en la función de prensa, las políticas macristas anti-estudiantes y jubilados, casi nos dejan afuera. Pero pudimos entrar y valieron la pena todos los gritos y reclamos a los pobres empleados del festival.
- American Passages (Ruth Beckerman, 2011). La peli fue proyectada en el marco de un foco de Beckerman, y había sido estrenada en el Bafici 2011. Retomando a Robert Frank y su serie “Americans”, hace una serie de retratos audiovisuales sobre norteamericanos que construyen un documento histórico-antropológico, que sirve para seguir entendiendo desde fuera de los Estados Unidos, a la sociedad más particular y a la vez más común del mundo. Un poco larga, pero tiene momentos muy lúcidos.
- Play (Ruben Ostlund, 2011). Sigo a Ostlund desde que lo descubrí en Mar del Plata 2008 con la muy genial Involuntary, que era una película coral sobre suecos. Siguiendo la misma línea, Play es sobre unos niños descendientes de africanos que perturban a niños suecos, rubios y burgueses como los imaginamos. La película tiene un registro formal que se rompe en una escena muy escatológica que no voy a contar. En ese momento la película pasó de ser “un 10” a ser una película mala. Después repunta, pero queda ese sabor amargo de haber visto una escena tan mala. Lo bueno es la incomodidad ideológica que presenta: uno no sabe quién es mas siniestro, si los que molestan a los rubios, o los rubios alienados que por más que les roben el celular al otro día (como dice uno de los personajes africanos) pueden comprarse otro y seguir ignorando las injusticias que parecen haber arribado finalmente a las tierras prósperas de Escandinavia.
- L’enfant d’eun haut (Ursula Meier, 2012). También la conocía de Mar del Plata 2008, pero Home no la había podido ver y luego conseguí una copia pero no la vi. Esta película, que en inglés se llamara “Sister”, es probablemente la película más narrativa y clásica del festival, no es aleatorio que haya sido la película de clausura. Está buena, estoy seguro que puede ser el gran hit francés del año.
- Alois Nebel (Tomás Lunak, 2011). Una película animada de República Checa. Con esa oración me bastaba para ir a verla, porque estoy seguro que en la parte oriental de Europa producen animaciones muy copadas (ver sino Crulic, de Rumania, de la que escribí hace unos días). Pero Alois Nebel es una película que hace agua por todos lados. Se sostiene en su rotoscopía pero la verdad que me aburrí mucho.
- Tomboy (Celine Sciamma, 2011). Buena película y era obvio que de la competencia tenía altísimas chances de ganar el premio del público. Muy jugada, muy prolija, muy respetuosa. Una cosa muy importante para ver Tomboy es no saber de qué se trata, solo saber que tomboy significa algo así como “marimacho” en inglés. Así que no cuento más que eso.
- Midori-Ko (Keita Kurosawa, 2010). Antes proyectaron un corto malísimo que se llamaba Byun, object trouve, y luego empezó la película. Los dibujos están re bien, me pareció divertida, aunque me costó concentrarme, y eso que dura sólo 56 minutos… Es una buena película, fui otra vez por la premisa “película animada”, esta vez japonesa no mainstream, pero no me llevé una sorpresa.

Últimos tres días en el Bafici

No sé si es que anduve mucho por las lacónicas funciones de prensa, o realmente la gente pareció despertar en estos días ante la repulsión que genera la publicidad macrista (alcanzando su climax en los abucheos totales en la última función que estuve). 

- Papirosen (Gastón Solnicki, 2012). Terminé la entry anterior especulando el efectivo suicidio del cine argentino al que refirió hace poco Thierry Fremaux (programador de Cannes), pero Papirosen viene a romper todas esas estupideces y reivindicar la creación de estas tierras. Papirosen es excelente, toca temas que incluso directores consagrados como Claude Miller han tenido problemas en desarrollar (ver sino Un secret), pero con una efectividad que asombra. Era la gran joyita del festival. Circulaban unos flyer-postales, extrañas fotografías, y a priori generaba mucho entusiasmo, desde el primer día del festival, que haya estado al final duplicaba eso. Lo malo fue que en la función de prensa, las políticas macristas anti-estudiantes y jubilados, casi nos dejan afuera. Pero pudimos entrar y valieron la pena todos los gritos y reclamos a los pobres empleados del festival.

- American Passages (Ruth Beckerman, 2011). La peli fue proyectada en el marco de un foco de Beckerman, y había sido estrenada en el Bafici 2011. Retomando a Robert Frank y su serie “Americans”, hace una serie de retratos audiovisuales sobre norteamericanos que construyen un documento histórico-antropológico, que sirve para seguir entendiendo desde fuera de los Estados Unidos, a la sociedad más particular y a la vez más común del mundo. Un poco larga, pero tiene momentos muy lúcidos.

- Play (Ruben Ostlund, 2011). Sigo a Ostlund desde que lo descubrí en Mar del Plata 2008 con la muy genial Involuntary, que era una película coral sobre suecos. Siguiendo la misma línea, Play es sobre unos niños descendientes de africanos que perturban a niños suecos, rubios y burgueses como los imaginamos. La película tiene un registro formal que se rompe en una escena muy escatológica que no voy a contar. En ese momento la película pasó de ser “un 10” a ser una película mala. Después repunta, pero queda ese sabor amargo de haber visto una escena tan mala. Lo bueno es la incomodidad ideológica que presenta: uno no sabe quién es mas siniestro, si los que molestan a los rubios, o los rubios alienados que por más que les roben el celular al otro día (como dice uno de los personajes africanos) pueden comprarse otro y seguir ignorando las injusticias que parecen haber arribado finalmente a las tierras prósperas de Escandinavia.

- L’enfant d’eun haut (Ursula Meier, 2012). También la conocía de Mar del Plata 2008, pero Home no la había podido ver y luego conseguí una copia pero no la vi. Esta película, que en inglés se llamara “Sister”, es probablemente la película más narrativa y clásica del festival, no es aleatorio que haya sido la película de clausura. Está buena, estoy seguro que puede ser el gran hit francés del año.

- Alois Nebel (Tomás Lunak, 2011). Una película animada de República Checa. Con esa oración me bastaba para ir a verla, porque estoy seguro que en la parte oriental de Europa producen animaciones muy copadas (ver sino Crulic, de Rumania, de la que escribí hace unos días). Pero Alois Nebel es una película que hace agua por todos lados. Se sostiene en su rotoscopía pero la verdad que me aburrí mucho.

- Tomboy (Celine Sciamma, 2011). Buena película y era obvio que de la competencia tenía altísimas chances de ganar el premio del público. Muy jugada, muy prolija, muy respetuosa. Una cosa muy importante para ver Tomboy es no saber de qué se trata, solo saber que tomboy significa algo así como “marimacho” en inglés. Así que no cuento más que eso.

- Midori-Ko (Keita Kurosawa, 2010). Antes proyectaron un corto malísimo que se llamaba Byun, object trouve, y luego empezó la película. Los dibujos están re bien, me pareció divertida, aunque me costó concentrarme, y eso que dura sólo 56 minutos… Es una buena película, fui otra vez por la premisa “película animada”, esta vez japonesa no mainstream, pero no me llevé una sorpresa.

Bafici: días 7 y 8
-Los últimos cristeros (Matías Meyer, 2011). Mexicana. No llega mucho cine de México a acá (tengo mis sospechas sobre si producen mucho, teniendo en cuenta la desgracia geográfica que los acontece), pero lo que he visto últimamente es de gran calidad: Los bastardos de Amat Escalante (para mí el Michael Haneke* latino) y el paso por México de Rodrigo Plá: Desierto adentro (la vi en Mar del Plata en 2008). Esta película, Los últimos cristeros, se relaciona con la última: Historia mexicana. Lo cierto es que no es tan espectacular como la de Plá, y aburre por momentos, pero me gustó. 
- Duch, le maître des forges de l’Enfern (Rithy Pahn, 2011). Documental sobre un torturador camboyano que tuvo a su cargo un centro de torturas durante 1975 y 1979, años que el Partido Comunista (que no le hace honor a su nombre, cabe decir) tuvo el poder en Camboya, que queda al lado de Vietnam. Es buenísimo, pero no entendí de qué hablaban, de quién. Fui sin saber absolutamente nada. Bill Nichols propone en el análisis documental varios ejes, uno de ellos el contexto. Al no tener una idea del contexto ni de las atrocidades que se cometieron en nombre del proletariado, según ellos (yo no estoy de acuerdo), marxista, es difícil entender a qué va todo.
-La demora (Rodrigo Plá, 2012). El frame de esta entry es de esta peli. Es increíble. Es un poco La pivellina (Tizza Covi y Rainier Frimmel, 2009) vista desde el otro lado. Para entender a qué viene la comparación, Luciano Monteagudo habló en relación al film italiano de un “neoneorrealismo”. La demora es eso. Sin caer en algo que en Hollywood hubiera hecho estragos sensibles, acá se apela a un realismo que perturba. Rodrigo Plá no lleva a las lágrimas fáciles sino antes a la reflexión. Filmada en Uruguay, parece que el cine uruguayo empieza a hacer (buen) ruido. A estar atentos, porque están teniendo una identidad mucho menos nuevo-cine-argentinistas que los autores uruguayos que surgieron a principios de 2000.
- El etnógrafo (Ulises Rosell, 2012). Hay un interés general en el cine argentino por los pueblos originarios, pero pocos salieron airosos de esa incursión. El etnógrafo es de estos pocos. Está muy bien, la recomiendo porque es muy reflexiva.
- Igual si llueve (Fernando Gatti, 2012). No hay búsqueda, no hay encuadre, no hay guión, no hay actores, no pasa nada. Es una película súper básica. Otra película que confirma mi teoría sobre la decadencia del cine argentino. No obstante, la escena de los pibes jugando a adivinar los animales de los palitos de la selva está bien. El resto un bajón.


* Antes decía Stanley Kubrick. Si bien es medio kubrickeano me estaba referiendo al maestro Haneke, me confundí

Bafici: días 7 y 8

-Los últimos cristeros (Matías Meyer, 2011). Mexicana. No llega mucho cine de México a acá (tengo mis sospechas sobre si producen mucho, teniendo en cuenta la desgracia geográfica que los acontece), pero lo que he visto últimamente es de gran calidad: Los bastardos de Amat Escalante (para mí el Michael Haneke* latino) y el paso por México de Rodrigo Plá: Desierto adentro (la vi en Mar del Plata en 2008). Esta película, Los últimos cristeros, se relaciona con la última: Historia mexicana. Lo cierto es que no es tan espectacular como la de Plá, y aburre por momentos, pero me gustó. 

- Duch, le maître des forges de l’Enfern (Rithy Pahn, 2011). Documental sobre un torturador camboyano que tuvo a su cargo un centro de torturas durante 1975 y 1979, años que el Partido Comunista (que no le hace honor a su nombre, cabe decir) tuvo el poder en Camboya, que queda al lado de Vietnam. Es buenísimo, pero no entendí de qué hablaban, de quién. Fui sin saber absolutamente nada. Bill Nichols propone en el análisis documental varios ejes, uno de ellos el contexto. Al no tener una idea del contexto ni de las atrocidades que se cometieron en nombre del proletariado, según ellos (yo no estoy de acuerdo), marxista, es difícil entender a qué va todo.

-La demora (Rodrigo Plá, 2012). El frame de esta entry es de esta peli. Es increíble. Es un poco La pivellina (Tizza Covi y Rainier Frimmel, 2009) vista desde el otro lado. Para entender a qué viene la comparación, Luciano Monteagudo habló en relación al film italiano de un “neoneorrealismo”. La demora es eso. Sin caer en algo que en Hollywood hubiera hecho estragos sensibles, acá se apela a un realismo que perturba. Rodrigo Plá no lleva a las lágrimas fáciles sino antes a la reflexión. Filmada en Uruguay, parece que el cine uruguayo empieza a hacer (buen) ruido. A estar atentos, porque están teniendo una identidad mucho menos nuevo-cine-argentinistas que los autores uruguayos que surgieron a principios de 2000.

- El etnógrafo (Ulises Rosell, 2012). Hay un interés general en el cine argentino por los pueblos originarios, pero pocos salieron airosos de esa incursión. El etnógrafo es de estos pocos. Está muy bien, la recomiendo porque es muy reflexiva.

- Igual si llueve (Fernando Gatti, 2012). No hay búsqueda, no hay encuadre, no hay guión, no hay actores, no pasa nada. Es una película súper básica. Otra película que confirma mi teoría sobre la decadencia del cine argentino. No obstante, la escena de los pibes jugando a adivinar los animales de los palitos de la selva está bien. El resto un bajón.

* Antes decía Stanley Kubrick. Si bien es medio kubrickeano me estaba referiendo al maestro Haneke, me confundí

Bafici: días 4, 5 y 6
Volvieron las responsabilidades así que pude ver menos películas, pero me encontré finalmente con material que tiene mi completa aprobación.
-Programa de cortos en Competencia: en general el material es muy bueno. Noelia de María Alché es muy divertido, 17:15 Rosa Cherñajovski me pareció bueno. Variaciones sobre Alicia me pareció un bajón (cero búsquedas, repleto de lugares comunes) y El amor cambia… me hizo reir pero no me gustó mucho. La joya de este programa es El Leaving, que sin caer en efectismos sale airoso de un montón de propuestas, búsquedas, intenciones, que son notables. Más de uno se emociona al verlo.
-L’Age atomique (Helena Klotz, 2011). Buena foto, bien los actores, buena música, buenas locaciones, buena historia. Pero sin embargo le falta algo, que aún no descubro. Pero es muy bueno cómo muestra casi tal cual es el volver solo luego de una noche de sábad.
-Hors Satan (Bruno Dumont, 2011). El primer plano es increíble. El segundo tambien… Y así sucesivamente hasta que termina la película. Si quieren ver una serie de fotos increíbles, adelante. Pero la película es aburrida… Sin embargo tiene momentos más activos que son muy lúcidos. Cuando terminó, pocos aplaudimos (muy injusto), pero es entendible en tanto la película se olvidó un poco lo espectacular del cine. Nadie puede negar que la escena de sexo, es la escena de sexo más extraña jamás hecha…
-Tabú (Miguel Gomes, 2012). Peli de Portugal. Gomes ganó en el Bafici 2010 con Mi querido mes de agosto (documental), y en esta incursión en la ficción todos hablaban de “La joyita del Bafici”. Bueno, para mí no. Está bien, pero de nuevo, es un poco aburrida… No quería caer en reflexiones como “x peli me pareció aburrida”, pero ya, hagámoslo. Porque en el festival hay películas buenas, pero muchas de ellas son aburridas, eso es innegable. Igual Tabú está buena, me pareció mejor que Mi querido mes de agosto. 
-As cançoes (Eduardo Coutinho, 2012). Otra peli en portugués, esta de Brasil. Está re bien. Todos los personajes están muy vivos. Termina la peli y querés ir a Brasil a conocer muchos brasileros y ser feliz como y con ellos. La película es muy auténtica en ese sentido. Sin embargo no todo es genial. La película no tiene arte, no tiene fotografía, no tiene encuadre… No son cuestiones menores, pero de todos modos no opacan los aciertos de la película.
-Crulic, the path to beyond (Anca Damian, 2011). La foto que empieza esta entry es de esta película. Esta es LA joyita que tanto buscan los críticos, pero creo que no la encontraron porque no lei nada al respecto. Crulic es una película de Rumania, animada (con técnicas que un compa chileno llamaría “exquisitas”), sobre un caso político, pero también habla sobre lo individual, sobre los tiempos actuales. Reflexiones. Crulic es un rumano en Polonia que estuvo preso por algo que no hizo. Recomendadísima.
-Salsipuedes (Mariano Luque, 2012). Cuando empieza, sin saber absolutamente nada, entendí con sólo unos segundos, que se trataba de una película en un camping. Buena historia (la violencia, el fin del amor, la rutina de las relaciones), buenos personajes (¿el pibe de barrio era un personaje siniestro al final?), cordobeses (siempre bienvenidos por estas tierras). Está muy bien. Lástima que se quedó corto con lo visual. Parece que en el Bafici hay muchas películas que se sostienen solo en lo visual, y otras, que intentan innovar en historias, apenas lo desarrollan. 

Bafici: días 4, 5 y 6

Volvieron las responsabilidades así que pude ver menos películas, pero me encontré finalmente con material que tiene mi completa aprobación.

-Programa de cortos en Competencia: en general el material es muy bueno. Noelia de María Alché es muy divertido, 17:15 Rosa Cherñajovski me pareció bueno. Variaciones sobre Alicia me pareció un bajón (cero búsquedas, repleto de lugares comunes) y El amor cambia… me hizo reir pero no me gustó mucho.
La joya de este programa es El Leaving, que sin caer en efectismos sale airoso de un montón de propuestas, búsquedas, intenciones, que son notables. Más de uno se emociona al verlo.

-L’Age atomique (Helena Klotz, 2011). Buena foto, bien los actores, buena música, buenas locaciones, buena historia. Pero sin embargo le falta algo, que aún no descubro. Pero es muy bueno cómo muestra casi tal cual es el volver solo luego de una noche de sábad.

-Hors Satan (Bruno Dumont, 2011). El primer plano es increíble. El segundo tambien… Y así sucesivamente hasta que termina la película. Si quieren ver una serie de fotos increíbles, adelante. Pero la película es aburrida… Sin embargo tiene momentos más activos que son muy lúcidos. Cuando terminó, pocos aplaudimos (muy injusto), pero es entendible en tanto la película se olvidó un poco lo espectacular del cine. Nadie puede negar que la escena de sexo, es la escena de sexo más extraña jamás hecha…

-Tabú (Miguel Gomes, 2012). Peli de Portugal. Gomes ganó en el Bafici 2010 con Mi querido mes de agosto (documental), y en esta incursión en la ficción todos hablaban de “La joyita del Bafici”. Bueno, para mí no. Está bien, pero de nuevo, es un poco aburrida… No quería caer en reflexiones como “x peli me pareció aburrida”, pero ya, hagámoslo. Porque en el festival hay películas buenas, pero muchas de ellas son aburridas, eso es innegable. Igual Tabú está buena, me pareció mejor que Mi querido mes de agosto. 

-As cançoes (Eduardo Coutinho, 2012). Otra peli en portugués, esta de Brasil. Está re bien. Todos los personajes están muy vivos. Termina la peli y querés ir a Brasil a conocer muchos brasileros y ser feliz como y con ellos. La película es muy auténtica en ese sentido. Sin embargo no todo es genial. La película no tiene arte, no tiene fotografía, no tiene encuadre… No son cuestiones menores, pero de todos modos no opacan los aciertos de la película.

-Crulic, the path to beyond (Anca Damian, 2011). La foto que empieza esta entry es de esta película. Esta es LA joyita que tanto buscan los críticos, pero creo que no la encontraron porque no lei nada al respecto. Crulic es una película de Rumania, animada (con técnicas que un compa chileno llamaría “exquisitas”), sobre un caso político, pero también habla sobre lo individual, sobre los tiempos actuales. Reflexiones.
Crulic es un rumano en Polonia que estuvo preso por algo que no hizo. Recomendadísima.

-Salsipuedes (Mariano Luque, 2012). Cuando empieza, sin saber absolutamente nada, entendí con sólo unos segundos, que se trataba de una película en un camping. Buena historia (la violencia, el fin del amor, la rutina de las relaciones), buenos personajes (¿el pibe de barrio era un personaje siniestro al final?), cordobeses (siempre bienvenidos por estas tierras). Está muy bien. Lástima que se quedó corto con lo visual. Parece que en el Bafici hay muchas películas que se sostienen solo en lo visual, y otras, que intentan innovar en historias, apenas lo desarrollan. 

Las Malvinas según García Marquez

Un soldado argentino que regresaba de las Islas Malvinas al término de la guerra llamó a su madre por teléfono desde el Regimiento I de Palermo en Buenos Aires y le pidió autorización para llevar a casa a un compañero mutilado cuya familia vivía en otro lugar. Se trataba —según dijo— de un recluta de 19 años que había perdido una pierna y un brazo en la guerra, y que además estaba ciego. La madre, feliz del retorno de su hijo con vida, contestó horrorizada que no sería capaz de soportar la visión del mutilado, y se negó a aceptarlo en su casa. Entonces el hijo cortó la comunicación y se pegó un tiro: el supuesto compañero era él mismo, que se había valido de aquella patraña para averiguar cuál sería el estado de ánimo de su madre al verlo llegar despedazado. 
Esta es apenas una más de la muchas historias terribles que durante estos últimos doce meses han circulado como rumores en la Argentina, que no han sido publicadas en la prensa porque la censura militar lo ha impedido, y que andan por el mundo entero en cartas privadas recibidas por los exiliados. Hace algún tiempo conocí en México una de esas cartas, y no había tenido corazón para reproducir algunas de sus informaciones terroríficas. Sin embargo, revistas inglesas y norteamericanas celebraron este dos de abril el primer aniversario de la aplastante victoria británica, y me parece injusto que en la misma ocasión no se oiga una voz indignada de la América Latina que muestre algunos de los aspectos inhumanos e irritantes del otro lado de la medalla: la derrota argentina. La historia del joven inválido que se suicidó ante la idea de ser repudiado por su madre, es apenas un episodio del drama oculto de aquella guerra absurda. 
Ahora se sabe que numerosos reclutas de 19 años que fueron enviados contra su voluntad y sin entrenamiento a enfrentarse con los profesionales ingleses en las Malvinas, llevaban zapatos de tenis y muy escasa protección contra el frío, que en algunos momentos era de 30 grados bajo cero. A muchos tuvieron que arrancarles la piel gangrenada junto con los zapatos y 92 tuvieron que ser castrados por congelamiento de los testículos, después de que fueron obligados a permanecer sentados en las trincheras. Sólo en el sitio de Santa Lucía, 500 muchachos se quedaron ciegos por falta de anteojos protectores contra el deslumbramiento de la nieve. 
Con motivo de la visita del Papa a la Argentina, los ingleses devolvieron mil prisioneros. Cincuenta de ellos tuvieron que ser operados de las desgarraduras anales que les causaron las violaciones de los ingleses que los capturaron en la localidad de Darwin. La totalidad debió ser internada en hospitales especiales de rehabilitación, para que sus padres no se enteraran del estado en que llegaron: su peso promedio era de 40 ó 50 kilos, muchos padecían de anemia, otros tenían brazos y piernas cuyo único remedio era la amputación, y un grupo se quedó interno con trastornos psíquicos graves. 
“Los chicos eran drogados por los oficiales antes de mandarlos al combate”, dice una de las cartas de un testigo. “Los drogaban primero a través del chocolate, y luego con inyecciones, para que no sintieran hambre y se mantuvieran lo más despiertos posible”. Con todo, el frío a que fueron sometidos era tan intenso que muchos murieron dormidos. Tal vez fueron los más afortunados porque otros murieron de hambre tratando de extraer la pasta de carne que se petrificaba dentro de las latas. En este sentido, mucho es lo que se sabe sobre la barbarie de la logística alimenticia que los militares argentinos practicaron en las Malvinas. Las prioridades estaban invertidas: los soldados de primera línea apenas si alcanzaban a recibir unas sardinas cristalizadas por el hielo, los de la línea media recibían una ración mejor, y en cambio los de la retaguardia tenían a veces la posibilidad de comer caliente. 
Frente a condiciones tan deplorables e inhumanas, el enemigo inglés disponía de toda clase de recursos modernos para la guerra en el círculo polar. Mientras las armas de los argentinos se estropeaban por el frío, los ingleses llevaban un fusil tan sofisticado que podía alcanzar un blanco móvil a 200 metros de distancia, y disponían de una mira infrarroja de la más alta precisión. Tenían además trajes térmicos y algunos usaban chalecos antibalas que debieron ocasionarles trastornos mentales a los pobres reclutas argentinos, pues los veían caer fulminados por el impacto de una ráfaga de metralla, y poco después los veían levantarse sanos y salvos y listos para proseguir el combate. Las tropas inglesas estaban una semana en el frente y luego una semana a bordo del “Canberra”, donde se les concedía un descanso verdadero con toda clase de diversiones urbanas en uno de los parajes más remotos y desolados de la Tierra. 
Sin embargo, en medio de tanto despliegue técnico, el recuerdo más terrible que conservan los sobrevivientes argentinos es el salvajismo del batallón de “gurkhas”, los legendarios y feroces decapitadores nepaleses que precedieron las tropas inglesas en la batalla de Puerto Argentino. “Avanzaban gritando y degollando”, ha escrito un testigo de aquella carnicería despiadada. “La velocidad con que decapitaban a nuestros pobres chicos con sus cimitarras de asesinos era de uno cada siete segundos. Por una rara costumbre, la cabeza cortada la sostenían por los pelos y le cortaban las orejas”. Los “gurkhas” afrontaban al enemigo con una determinación tan ciega que de 700 que desembarcaron sólo sobrevivieron setenta. “Estas bestias estaban tan cebadas que una vez terminada la batalla de Puerto Argentino, siguieron matando a los propios ingleses hasta que éstos tuvieron que esposar a los últimos para someterlos”. 
Hace un año, como la inmensa mayoría de los latinoamericanos, expresé mi solidaridad con Argentina en sus propósitos de recuperación de las Islas Malvinas, pero fui muy explícito en el sentido de que esa solidaridad no podía entenderse como un olvido de la barbarie de sus gobernantes. Muchos argentinos e inclusive algunos amigos personales, no entendieron bien esta distinción. Confío, sin embargo, en que el recuerdo de los hechos inconcebibles de aquella guerra chapucera nos ayude a entendernos mejor. Por eso me ha parecido que no era superfluo evocarlos en este aniversario sin gloria. Como nunca me parecerá superfluo preguntar otra vez y mil veces más —junto a las madres de la Plaza de Mayo— dónde están los ocho mil, los diez mil, los quince mil desaparecidos de la década anterior.


Gabriel García Marquez.
Publicado originalmente el 3 de abril de 1983 en el diario colombiano El espectador.
Tomé este texto del blog Pospost.

Mañana en el Abasto

En el 2010 viví en un lugar en Sanchez de Bustamante y Humahuaca, a dos cuadras del Abasto. Una vez volvía del Ugi’s (salía $14 la pizza en ese momento) y vi un cartel en Gallo y Humahuaca de que ahí había vivido Luca Prodán.

No conocía Sumo hasta hace unos días. Bajé algunos discos y hay cosas que no me gustan y otras me gustan mucho.
Mañana en el Abasto es de las que me gustan. Son una descripción de algo que sucede cuando vivís en esa parte de Once. Lo cierto es que en esa oscuridad y “turbiedad” (que podría llamar alguien que no vive ahí) de las calles se esconde una mística que algunos podrían encontrar horrible.
No extraño vivir ahí. Pero está bueno recordar.
 

canción:

Shutter IslandMartin Scorsese, 2010

No es lo que más me gusta de Scorsese pero está muy buena.Celina Murga sobre su experiencia en el rodaje:“Lo que más me impactó fue el grado de obsesividad y de detalle con que Scorsese construye una ficción, que lo lleva a intentar perfeccionar todo el tiempo lo que se había propuesto hacer. Hubo una escena particularmente compleja de armar, que es una en la que el personaje de DiCaprio baja por un acantilado y encuentra, oculto en una cueva, a un personaje clave. Lógicamente el acantilado es falso. La escena se filmó en una explanada rocosa, a la que se le construyó un pico de unos 10 o 15 metros de largo, para simular la punta del risco. A su vez, los planos en los que al fondo se ve el mar y el cielo fueron filmados con lo que se llama green screen, sobre el que después se proyectan imágenes filmadas en otro lugar. Toda esa secuencia estaba detalladamente dibujada en cartones de story board, que se seguían cuidadosamente. Durante el rodaje de la escena ocurrió algo gracioso: hay un documento muy importante, que se le escapa de la mano a DiCaprio y tiene que quedar pegado, por el viento, a la pared del acantilado. El tema es que no quedaba pegado, porque la máquina de viento no tenía suficiente fuerza. Todo el mundo se puso a opinar sobre cómo había que hacer, y uno de los que lo hacían más calurosamente era DiCaprio. A mí me resultó muy simpático que en ese momento todos intentaran resolver el problema, sin que importaran demasiado los roles y las jerarquías…” 
Publicado originalmente el 11 de marzo de 2010 en Página 12

Shutter Island
Martin Scorsese, 2010

No es lo que más me gusta de Scorsese pero está muy buena.
Celina Murga sobre su experiencia en el rodaje:
“Lo que más me impactó fue el grado de obsesividad y de detalle con que Scorsese construye una ficción, que lo lleva a intentar perfeccionar todo el tiempo lo que se había propuesto hacer. Hubo una escena particularmente compleja de armar, que es una en la que el personaje de DiCaprio baja por un acantilado y encuentra, oculto en una cueva, a un personaje clave. Lógicamente el acantilado es falso. La escena se filmó en una explanada rocosa, a la que se le construyó un pico de unos 10 o 15 metros de largo, para simular la punta del risco. A su vez, los planos en los que al fondo se ve el mar y el cielo fueron filmados con lo que se llama green screen, sobre el que después se proyectan imágenes filmadas en otro lugar. Toda esa secuencia estaba detalladamente dibujada en cartones de story board, que se seguían cuidadosamente. Durante el rodaje de la escena ocurrió algo gracioso: hay un documento muy importante, que se le escapa de la mano a DiCaprio y tiene que quedar pegado, por el viento, a la pared del acantilado. El tema es que no quedaba pegado, porque la máquina de viento no tenía suficiente fuerza. Todo el mundo se puso a opinar sobre cómo había que hacer, y uno de los que lo hacían más calurosamente era DiCaprio. A mí me resultó muy simpático que en ese momento todos intentaran resolver el problema, sin que importaran demasiado los roles y las jerarquías…” 

Publicado originalmente el 11 de marzo de 2010 en Página 12

fur24:

The ducks in Central Park don’t go anywhere in the winter, Holden. They just stay right where they always are.

fur24:

The ducks in Central Park don’t go anywhere in the winter, Holden. They just stay right where they always are.

(Fuente: youtube.com)


Tierra AdentroUlises de la Orden, 2011
Tierra Adentro es un recorrido histórico sobre la infame Conquista del Desierto. La masacre por parte del Estado Argentino es el punto de partida de las múltiples voces y recorridos que tienen lugar en este film. No quiero contar ninguno para, mejor, invitarlos a que vayan a verla. No es un documental argentino más (de esos super desprolijos que proyectan en el Gaumont) sino por el contrario una reivindicación histórica, que encima está bien filmado y hasta tiene buen sonido. Se proyecta todos los domingos 18hs en el MALBA (Buenos Aires).

N: La foto son dos adolescentes mapuches que están mirando el monumento al genocida Julio Roca en Bariloche.

Tierra Adentro
Ulises de la Orden, 2011

Tierra Adentro es un recorrido histórico sobre la infame Conquista del Desierto. La masacre por parte del Estado Argentino es el punto de partida de las múltiples voces y recorridos que tienen lugar en este film. No quiero contar ninguno para, mejor, invitarlos a que vayan a verla. No es un documental argentino más (de esos super desprolijos que proyectan en el Gaumont) sino por el contrario una reivindicación histórica, que encima está bien filmado y hasta tiene buen sonido. 
Se proyecta todos los domingos 18hs en el MALBA (Buenos Aires).

N: La foto son dos adolescentes mapuches que están mirando el monumento al genocida Julio Roca en Bariloche.

Salvador AllendePatricio Guzman, 2004 

La Ciudad, Gonzalo Millán.
El río invierte el curso de su corriente. El agua de las cascadas sube. La gente empieza a caminar retrocediendo. Los caballos caminan hacia atrás. Los militares deshacen lo desfilado. Las balas salen de las carnes. Las balas entran en los cañones. Los oficiales enfundan sus pistolas. La corriente se devuelve por los cables. La corriente penetra por los enchufes. Los torturados dejan de agitarse. Los torturados cierran sus bocas. Los campos de concentración se vacían. Aparecen los desaparecidos. Los muertos salen de sus tumbas. Los aviones vuelan hacia atrás Los rockets suben hacia los aviones. Allende dispara. Las llamas se apagan. Se saca el casco. La Moneda se reconstituye íntegra. Su cráneo se recompone. Sale a un balcón. Allende retrocede hasta Tomás Moro. Los detenidos salen de espalda de los estadios. 11 de Septiembre. Regresan aviones con refugiados. Chile es un país democrático. Las fuerzas armadas respetan la constitución. Los militares vuelven a sus cuarteles. Renace Neruda. Vuelve en una ambulancia a Isla Negra. Le duele la próstata. Escribe. Víctor Jara toca la guitarra. Canta. Los discursos entran en las bocas. El tirano abraza a Prat. Desaparece. Prat revive. Los cesantes son recontratados. Los obreros desfilan cantando “Venceremos” 

Salvador Allende
Patricio Guzman, 2004 


La Ciudad, Gonzalo Millán.

El río invierte el curso de su corriente. 
El agua de las cascadas sube. 
La gente empieza a caminar retrocediendo. 
Los caballos caminan hacia atrás. 
Los militares deshacen lo desfilado. 
Las balas salen de las carnes. 
Las balas entran en los cañones. 
Los oficiales enfundan sus pistolas. 
La corriente se devuelve por los cables. 
La corriente penetra por los enchufes. 
Los torturados dejan de agitarse. 
Los torturados cierran sus bocas. 
Los campos de concentración se vacían. 
Aparecen los desaparecidos. 
Los muertos salen de sus tumbas. 
Los aviones vuelan hacia atrás 
Los rockets suben hacia los aviones. 
Allende dispara. 
Las llamas se apagan. 
Se saca el casco. 
La Moneda se reconstituye íntegra. 
Su cráneo se recompone. 
Sale a un balcón. 
Allende retrocede hasta Tomás Moro. 
Los detenidos salen de espalda de los estadios. 
11 de Septiembre. 
Regresan aviones con refugiados. 
Chile es un país democrático. 
Las fuerzas armadas respetan la constitución. 
Los militares vuelven a sus cuarteles. 
Renace Neruda. 
Vuelve en una ambulancia a Isla Negra. 
Le duele la próstata. Escribe. 
Víctor Jara toca la guitarra. Canta. 
Los discursos entran en las bocas. 
El tirano abraza a Prat. 
Desaparece. Prat revive. 
Los cesantes son recontratados. 
Los obreros desfilan cantando 
“Venceremos” 

serie “Olavarría”
foto tomada en Abril de 2012 

serie “Olavarría”

foto tomada en Abril de 2012 

Ayer anduve por el San Martín y me encontré, de pura casualidad, con las fotos que le hizo Sara Facio a Cortázar.

Ayer anduve por el San Martín y me encontré, de pura casualidad, con las fotos que le hizo Sara Facio a Cortázar.

(Fuente: todotomalaformadequienlomira, vía argentinavintage)

Últimos tres días en el Bafici
No sé si es que anduve mucho por las lacónicas funciones de prensa, o realmente la gente pareció despertar en estos días ante la repulsión que genera la publicidad macrista (alcanzando su climax en los abucheos totales en la última función que estuve). 
- Papirosen (Gastón Solnicki, 2012). Terminé la entry anterior especulando el efectivo suicidio del cine argentino al que refirió hace poco Thierry Fremaux (programador de Cannes), pero Papirosen viene a romper todas esas estupideces y reivindicar la creación de estas tierras. Papirosen es excelente, toca temas que incluso directores consagrados como Claude Miller han tenido problemas en desarrollar (ver sino Un secret), pero con una efectividad que asombra. Era la gran joyita del festival. Circulaban unos flyer-postales, extrañas fotografías, y a priori generaba mucho entusiasmo, desde el primer día del festival, que haya estado al final duplicaba eso. Lo malo fue que en la función de prensa, las políticas macristas anti-estudiantes y jubilados, casi nos dejan afuera. Pero pudimos entrar y valieron la pena todos los gritos y reclamos a los pobres empleados del festival.
- American Passages (Ruth Beckerman, 2011). La peli fue proyectada en el marco de un foco de Beckerman, y había sido estrenada en el Bafici 2011. Retomando a Robert Frank y su serie “Americans”, hace una serie de retratos audiovisuales sobre norteamericanos que construyen un documento histórico-antropológico, que sirve para seguir entendiendo desde fuera de los Estados Unidos, a la sociedad más particular y a la vez más común del mundo. Un poco larga, pero tiene momentos muy lúcidos.
- Play (Ruben Ostlund, 2011). Sigo a Ostlund desde que lo descubrí en Mar del Plata 2008 con la muy genial Involuntary, que era una película coral sobre suecos. Siguiendo la misma línea, Play es sobre unos niños descendientes de africanos que perturban a niños suecos, rubios y burgueses como los imaginamos. La película tiene un registro formal que se rompe en una escena muy escatológica que no voy a contar. En ese momento la película pasó de ser “un 10” a ser una película mala. Después repunta, pero queda ese sabor amargo de haber visto una escena tan mala. Lo bueno es la incomodidad ideológica que presenta: uno no sabe quién es mas siniestro, si los que molestan a los rubios, o los rubios alienados que por más que les roben el celular al otro día (como dice uno de los personajes africanos) pueden comprarse otro y seguir ignorando las injusticias que parecen haber arribado finalmente a las tierras prósperas de Escandinavia.
- L’enfant d’eun haut (Ursula Meier, 2012). También la conocía de Mar del Plata 2008, pero Home no la había podido ver y luego conseguí una copia pero no la vi. Esta película, que en inglés se llamara “Sister”, es probablemente la película más narrativa y clásica del festival, no es aleatorio que haya sido la película de clausura. Está buena, estoy seguro que puede ser el gran hit francés del año.
- Alois Nebel (Tomás Lunak, 2011). Una película animada de República Checa. Con esa oración me bastaba para ir a verla, porque estoy seguro que en la parte oriental de Europa producen animaciones muy copadas (ver sino Crulic, de Rumania, de la que escribí hace unos días). Pero Alois Nebel es una película que hace agua por todos lados. Se sostiene en su rotoscopía pero la verdad que me aburrí mucho.
- Tomboy (Celine Sciamma, 2011). Buena película y era obvio que de la competencia tenía altísimas chances de ganar el premio del público. Muy jugada, muy prolija, muy respetuosa. Una cosa muy importante para ver Tomboy es no saber de qué se trata, solo saber que tomboy significa algo así como “marimacho” en inglés. Así que no cuento más que eso.
- Midori-Ko (Keita Kurosawa, 2010). Antes proyectaron un corto malísimo que se llamaba Byun, object trouve, y luego empezó la película. Los dibujos están re bien, me pareció divertida, aunque me costó concentrarme, y eso que dura sólo 56 minutos… Es una buena película, fui otra vez por la premisa “película animada”, esta vez japonesa no mainstream, pero no me llevé una sorpresa.

Últimos tres días en el Bafici

No sé si es que anduve mucho por las lacónicas funciones de prensa, o realmente la gente pareció despertar en estos días ante la repulsión que genera la publicidad macrista (alcanzando su climax en los abucheos totales en la última función que estuve). 

- Papirosen (Gastón Solnicki, 2012). Terminé la entry anterior especulando el efectivo suicidio del cine argentino al que refirió hace poco Thierry Fremaux (programador de Cannes), pero Papirosen viene a romper todas esas estupideces y reivindicar la creación de estas tierras. Papirosen es excelente, toca temas que incluso directores consagrados como Claude Miller han tenido problemas en desarrollar (ver sino Un secret), pero con una efectividad que asombra. Era la gran joyita del festival. Circulaban unos flyer-postales, extrañas fotografías, y a priori generaba mucho entusiasmo, desde el primer día del festival, que haya estado al final duplicaba eso. Lo malo fue que en la función de prensa, las políticas macristas anti-estudiantes y jubilados, casi nos dejan afuera. Pero pudimos entrar y valieron la pena todos los gritos y reclamos a los pobres empleados del festival.

- American Passages (Ruth Beckerman, 2011). La peli fue proyectada en el marco de un foco de Beckerman, y había sido estrenada en el Bafici 2011. Retomando a Robert Frank y su serie “Americans”, hace una serie de retratos audiovisuales sobre norteamericanos que construyen un documento histórico-antropológico, que sirve para seguir entendiendo desde fuera de los Estados Unidos, a la sociedad más particular y a la vez más común del mundo. Un poco larga, pero tiene momentos muy lúcidos.

- Play (Ruben Ostlund, 2011). Sigo a Ostlund desde que lo descubrí en Mar del Plata 2008 con la muy genial Involuntary, que era una película coral sobre suecos. Siguiendo la misma línea, Play es sobre unos niños descendientes de africanos que perturban a niños suecos, rubios y burgueses como los imaginamos. La película tiene un registro formal que se rompe en una escena muy escatológica que no voy a contar. En ese momento la película pasó de ser “un 10” a ser una película mala. Después repunta, pero queda ese sabor amargo de haber visto una escena tan mala. Lo bueno es la incomodidad ideológica que presenta: uno no sabe quién es mas siniestro, si los que molestan a los rubios, o los rubios alienados que por más que les roben el celular al otro día (como dice uno de los personajes africanos) pueden comprarse otro y seguir ignorando las injusticias que parecen haber arribado finalmente a las tierras prósperas de Escandinavia.

- L’enfant d’eun haut (Ursula Meier, 2012). También la conocía de Mar del Plata 2008, pero Home no la había podido ver y luego conseguí una copia pero no la vi. Esta película, que en inglés se llamara “Sister”, es probablemente la película más narrativa y clásica del festival, no es aleatorio que haya sido la película de clausura. Está buena, estoy seguro que puede ser el gran hit francés del año.

- Alois Nebel (Tomás Lunak, 2011). Una película animada de República Checa. Con esa oración me bastaba para ir a verla, porque estoy seguro que en la parte oriental de Europa producen animaciones muy copadas (ver sino Crulic, de Rumania, de la que escribí hace unos días). Pero Alois Nebel es una película que hace agua por todos lados. Se sostiene en su rotoscopía pero la verdad que me aburrí mucho.

- Tomboy (Celine Sciamma, 2011). Buena película y era obvio que de la competencia tenía altísimas chances de ganar el premio del público. Muy jugada, muy prolija, muy respetuosa. Una cosa muy importante para ver Tomboy es no saber de qué se trata, solo saber que tomboy significa algo así como “marimacho” en inglés. Así que no cuento más que eso.

- Midori-Ko (Keita Kurosawa, 2010). Antes proyectaron un corto malísimo que se llamaba Byun, object trouve, y luego empezó la película. Los dibujos están re bien, me pareció divertida, aunque me costó concentrarme, y eso que dura sólo 56 minutos… Es una buena película, fui otra vez por la premisa “película animada”, esta vez japonesa no mainstream, pero no me llevé una sorpresa.

Bafici: días 7 y 8
-Los últimos cristeros (Matías Meyer, 2011). Mexicana. No llega mucho cine de México a acá (tengo mis sospechas sobre si producen mucho, teniendo en cuenta la desgracia geográfica que los acontece), pero lo que he visto últimamente es de gran calidad: Los bastardos de Amat Escalante (para mí el Michael Haneke* latino) y el paso por México de Rodrigo Plá: Desierto adentro (la vi en Mar del Plata en 2008). Esta película, Los últimos cristeros, se relaciona con la última: Historia mexicana. Lo cierto es que no es tan espectacular como la de Plá, y aburre por momentos, pero me gustó. 
- Duch, le maître des forges de l’Enfern (Rithy Pahn, 2011). Documental sobre un torturador camboyano que tuvo a su cargo un centro de torturas durante 1975 y 1979, años que el Partido Comunista (que no le hace honor a su nombre, cabe decir) tuvo el poder en Camboya, que queda al lado de Vietnam. Es buenísimo, pero no entendí de qué hablaban, de quién. Fui sin saber absolutamente nada. Bill Nichols propone en el análisis documental varios ejes, uno de ellos el contexto. Al no tener una idea del contexto ni de las atrocidades que se cometieron en nombre del proletariado, según ellos (yo no estoy de acuerdo), marxista, es difícil entender a qué va todo.
-La demora (Rodrigo Plá, 2012). El frame de esta entry es de esta peli. Es increíble. Es un poco La pivellina (Tizza Covi y Rainier Frimmel, 2009) vista desde el otro lado. Para entender a qué viene la comparación, Luciano Monteagudo habló en relación al film italiano de un “neoneorrealismo”. La demora es eso. Sin caer en algo que en Hollywood hubiera hecho estragos sensibles, acá se apela a un realismo que perturba. Rodrigo Plá no lleva a las lágrimas fáciles sino antes a la reflexión. Filmada en Uruguay, parece que el cine uruguayo empieza a hacer (buen) ruido. A estar atentos, porque están teniendo una identidad mucho menos nuevo-cine-argentinistas que los autores uruguayos que surgieron a principios de 2000.
- El etnógrafo (Ulises Rosell, 2012). Hay un interés general en el cine argentino por los pueblos originarios, pero pocos salieron airosos de esa incursión. El etnógrafo es de estos pocos. Está muy bien, la recomiendo porque es muy reflexiva.
- Igual si llueve (Fernando Gatti, 2012). No hay búsqueda, no hay encuadre, no hay guión, no hay actores, no pasa nada. Es una película súper básica. Otra película que confirma mi teoría sobre la decadencia del cine argentino. No obstante, la escena de los pibes jugando a adivinar los animales de los palitos de la selva está bien. El resto un bajón.


* Antes decía Stanley Kubrick. Si bien es medio kubrickeano me estaba referiendo al maestro Haneke, me confundí

Bafici: días 7 y 8

-Los últimos cristeros (Matías Meyer, 2011). Mexicana. No llega mucho cine de México a acá (tengo mis sospechas sobre si producen mucho, teniendo en cuenta la desgracia geográfica que los acontece), pero lo que he visto últimamente es de gran calidad: Los bastardos de Amat Escalante (para mí el Michael Haneke* latino) y el paso por México de Rodrigo Plá: Desierto adentro (la vi en Mar del Plata en 2008). Esta película, Los últimos cristeros, se relaciona con la última: Historia mexicana. Lo cierto es que no es tan espectacular como la de Plá, y aburre por momentos, pero me gustó. 

- Duch, le maître des forges de l’Enfern (Rithy Pahn, 2011). Documental sobre un torturador camboyano que tuvo a su cargo un centro de torturas durante 1975 y 1979, años que el Partido Comunista (que no le hace honor a su nombre, cabe decir) tuvo el poder en Camboya, que queda al lado de Vietnam. Es buenísimo, pero no entendí de qué hablaban, de quién. Fui sin saber absolutamente nada. Bill Nichols propone en el análisis documental varios ejes, uno de ellos el contexto. Al no tener una idea del contexto ni de las atrocidades que se cometieron en nombre del proletariado, según ellos (yo no estoy de acuerdo), marxista, es difícil entender a qué va todo.

-La demora (Rodrigo Plá, 2012). El frame de esta entry es de esta peli. Es increíble. Es un poco La pivellina (Tizza Covi y Rainier Frimmel, 2009) vista desde el otro lado. Para entender a qué viene la comparación, Luciano Monteagudo habló en relación al film italiano de un “neoneorrealismo”. La demora es eso. Sin caer en algo que en Hollywood hubiera hecho estragos sensibles, acá se apela a un realismo que perturba. Rodrigo Plá no lleva a las lágrimas fáciles sino antes a la reflexión. Filmada en Uruguay, parece que el cine uruguayo empieza a hacer (buen) ruido. A estar atentos, porque están teniendo una identidad mucho menos nuevo-cine-argentinistas que los autores uruguayos que surgieron a principios de 2000.

- El etnógrafo (Ulises Rosell, 2012). Hay un interés general en el cine argentino por los pueblos originarios, pero pocos salieron airosos de esa incursión. El etnógrafo es de estos pocos. Está muy bien, la recomiendo porque es muy reflexiva.

- Igual si llueve (Fernando Gatti, 2012). No hay búsqueda, no hay encuadre, no hay guión, no hay actores, no pasa nada. Es una película súper básica. Otra película que confirma mi teoría sobre la decadencia del cine argentino. No obstante, la escena de los pibes jugando a adivinar los animales de los palitos de la selva está bien. El resto un bajón.

* Antes decía Stanley Kubrick. Si bien es medio kubrickeano me estaba referiendo al maestro Haneke, me confundí

Bafici: días 4, 5 y 6
Volvieron las responsabilidades así que pude ver menos películas, pero me encontré finalmente con material que tiene mi completa aprobación.
-Programa de cortos en Competencia: en general el material es muy bueno. Noelia de María Alché es muy divertido, 17:15 Rosa Cherñajovski me pareció bueno. Variaciones sobre Alicia me pareció un bajón (cero búsquedas, repleto de lugares comunes) y El amor cambia… me hizo reir pero no me gustó mucho. La joya de este programa es El Leaving, que sin caer en efectismos sale airoso de un montón de propuestas, búsquedas, intenciones, que son notables. Más de uno se emociona al verlo.
-L’Age atomique (Helena Klotz, 2011). Buena foto, bien los actores, buena música, buenas locaciones, buena historia. Pero sin embargo le falta algo, que aún no descubro. Pero es muy bueno cómo muestra casi tal cual es el volver solo luego de una noche de sábad.
-Hors Satan (Bruno Dumont, 2011). El primer plano es increíble. El segundo tambien… Y así sucesivamente hasta que termina la película. Si quieren ver una serie de fotos increíbles, adelante. Pero la película es aburrida… Sin embargo tiene momentos más activos que son muy lúcidos. Cuando terminó, pocos aplaudimos (muy injusto), pero es entendible en tanto la película se olvidó un poco lo espectacular del cine. Nadie puede negar que la escena de sexo, es la escena de sexo más extraña jamás hecha…
-Tabú (Miguel Gomes, 2012). Peli de Portugal. Gomes ganó en el Bafici 2010 con Mi querido mes de agosto (documental), y en esta incursión en la ficción todos hablaban de “La joyita del Bafici”. Bueno, para mí no. Está bien, pero de nuevo, es un poco aburrida… No quería caer en reflexiones como “x peli me pareció aburrida”, pero ya, hagámoslo. Porque en el festival hay películas buenas, pero muchas de ellas son aburridas, eso es innegable. Igual Tabú está buena, me pareció mejor que Mi querido mes de agosto. 
-As cançoes (Eduardo Coutinho, 2012). Otra peli en portugués, esta de Brasil. Está re bien. Todos los personajes están muy vivos. Termina la peli y querés ir a Brasil a conocer muchos brasileros y ser feliz como y con ellos. La película es muy auténtica en ese sentido. Sin embargo no todo es genial. La película no tiene arte, no tiene fotografía, no tiene encuadre… No son cuestiones menores, pero de todos modos no opacan los aciertos de la película.
-Crulic, the path to beyond (Anca Damian, 2011). La foto que empieza esta entry es de esta película. Esta es LA joyita que tanto buscan los críticos, pero creo que no la encontraron porque no lei nada al respecto. Crulic es una película de Rumania, animada (con técnicas que un compa chileno llamaría “exquisitas”), sobre un caso político, pero también habla sobre lo individual, sobre los tiempos actuales. Reflexiones. Crulic es un rumano en Polonia que estuvo preso por algo que no hizo. Recomendadísima.
-Salsipuedes (Mariano Luque, 2012). Cuando empieza, sin saber absolutamente nada, entendí con sólo unos segundos, que se trataba de una película en un camping. Buena historia (la violencia, el fin del amor, la rutina de las relaciones), buenos personajes (¿el pibe de barrio era un personaje siniestro al final?), cordobeses (siempre bienvenidos por estas tierras). Está muy bien. Lástima que se quedó corto con lo visual. Parece que en el Bafici hay muchas películas que se sostienen solo en lo visual, y otras, que intentan innovar en historias, apenas lo desarrollan. 

Bafici: días 4, 5 y 6

Volvieron las responsabilidades así que pude ver menos películas, pero me encontré finalmente con material que tiene mi completa aprobación.

-Programa de cortos en Competencia: en general el material es muy bueno. Noelia de María Alché es muy divertido, 17:15 Rosa Cherñajovski me pareció bueno. Variaciones sobre Alicia me pareció un bajón (cero búsquedas, repleto de lugares comunes) y El amor cambia… me hizo reir pero no me gustó mucho.
La joya de este programa es El Leaving, que sin caer en efectismos sale airoso de un montón de propuestas, búsquedas, intenciones, que son notables. Más de uno se emociona al verlo.

-L’Age atomique (Helena Klotz, 2011). Buena foto, bien los actores, buena música, buenas locaciones, buena historia. Pero sin embargo le falta algo, que aún no descubro. Pero es muy bueno cómo muestra casi tal cual es el volver solo luego de una noche de sábad.

-Hors Satan (Bruno Dumont, 2011). El primer plano es increíble. El segundo tambien… Y así sucesivamente hasta que termina la película. Si quieren ver una serie de fotos increíbles, adelante. Pero la película es aburrida… Sin embargo tiene momentos más activos que son muy lúcidos. Cuando terminó, pocos aplaudimos (muy injusto), pero es entendible en tanto la película se olvidó un poco lo espectacular del cine. Nadie puede negar que la escena de sexo, es la escena de sexo más extraña jamás hecha…

-Tabú (Miguel Gomes, 2012). Peli de Portugal. Gomes ganó en el Bafici 2010 con Mi querido mes de agosto (documental), y en esta incursión en la ficción todos hablaban de “La joyita del Bafici”. Bueno, para mí no. Está bien, pero de nuevo, es un poco aburrida… No quería caer en reflexiones como “x peli me pareció aburrida”, pero ya, hagámoslo. Porque en el festival hay películas buenas, pero muchas de ellas son aburridas, eso es innegable. Igual Tabú está buena, me pareció mejor que Mi querido mes de agosto. 

-As cançoes (Eduardo Coutinho, 2012). Otra peli en portugués, esta de Brasil. Está re bien. Todos los personajes están muy vivos. Termina la peli y querés ir a Brasil a conocer muchos brasileros y ser feliz como y con ellos. La película es muy auténtica en ese sentido. Sin embargo no todo es genial. La película no tiene arte, no tiene fotografía, no tiene encuadre… No son cuestiones menores, pero de todos modos no opacan los aciertos de la película.

-Crulic, the path to beyond (Anca Damian, 2011). La foto que empieza esta entry es de esta película. Esta es LA joyita que tanto buscan los críticos, pero creo que no la encontraron porque no lei nada al respecto. Crulic es una película de Rumania, animada (con técnicas que un compa chileno llamaría “exquisitas”), sobre un caso político, pero también habla sobre lo individual, sobre los tiempos actuales. Reflexiones.
Crulic es un rumano en Polonia que estuvo preso por algo que no hizo. Recomendadísima.

-Salsipuedes (Mariano Luque, 2012). Cuando empieza, sin saber absolutamente nada, entendí con sólo unos segundos, que se trataba de una película en un camping. Buena historia (la violencia, el fin del amor, la rutina de las relaciones), buenos personajes (¿el pibe de barrio era un personaje siniestro al final?), cordobeses (siempre bienvenidos por estas tierras). Está muy bien. Lástima que se quedó corto con lo visual. Parece que en el Bafici hay muchas películas que se sostienen solo en lo visual, y otras, que intentan innovar en historias, apenas lo desarrollan. 

Las Malvinas según García Marquez

Un soldado argentino que regresaba de las Islas Malvinas al término de la guerra llamó a su madre por teléfono desde el Regimiento I de Palermo en Buenos Aires y le pidió autorización para llevar a casa a un compañero mutilado cuya familia vivía en otro lugar. Se trataba —según dijo— de un recluta de 19 años que había perdido una pierna y un brazo en la guerra, y que además estaba ciego. La madre, feliz del retorno de su hijo con vida, contestó horrorizada que no sería capaz de soportar la visión del mutilado, y se negó a aceptarlo en su casa. Entonces el hijo cortó la comunicación y se pegó un tiro: el supuesto compañero era él mismo, que se había valido de aquella patraña para averiguar cuál sería el estado de ánimo de su madre al verlo llegar despedazado. 
Esta es apenas una más de la muchas historias terribles que durante estos últimos doce meses han circulado como rumores en la Argentina, que no han sido publicadas en la prensa porque la censura militar lo ha impedido, y que andan por el mundo entero en cartas privadas recibidas por los exiliados. Hace algún tiempo conocí en México una de esas cartas, y no había tenido corazón para reproducir algunas de sus informaciones terroríficas. Sin embargo, revistas inglesas y norteamericanas celebraron este dos de abril el primer aniversario de la aplastante victoria británica, y me parece injusto que en la misma ocasión no se oiga una voz indignada de la América Latina que muestre algunos de los aspectos inhumanos e irritantes del otro lado de la medalla: la derrota argentina. La historia del joven inválido que se suicidó ante la idea de ser repudiado por su madre, es apenas un episodio del drama oculto de aquella guerra absurda. 
Ahora se sabe que numerosos reclutas de 19 años que fueron enviados contra su voluntad y sin entrenamiento a enfrentarse con los profesionales ingleses en las Malvinas, llevaban zapatos de tenis y muy escasa protección contra el frío, que en algunos momentos era de 30 grados bajo cero. A muchos tuvieron que arrancarles la piel gangrenada junto con los zapatos y 92 tuvieron que ser castrados por congelamiento de los testículos, después de que fueron obligados a permanecer sentados en las trincheras. Sólo en el sitio de Santa Lucía, 500 muchachos se quedaron ciegos por falta de anteojos protectores contra el deslumbramiento de la nieve. 
Con motivo de la visita del Papa a la Argentina, los ingleses devolvieron mil prisioneros. Cincuenta de ellos tuvieron que ser operados de las desgarraduras anales que les causaron las violaciones de los ingleses que los capturaron en la localidad de Darwin. La totalidad debió ser internada en hospitales especiales de rehabilitación, para que sus padres no se enteraran del estado en que llegaron: su peso promedio era de 40 ó 50 kilos, muchos padecían de anemia, otros tenían brazos y piernas cuyo único remedio era la amputación, y un grupo se quedó interno con trastornos psíquicos graves. 
“Los chicos eran drogados por los oficiales antes de mandarlos al combate”, dice una de las cartas de un testigo. “Los drogaban primero a través del chocolate, y luego con inyecciones, para que no sintieran hambre y se mantuvieran lo más despiertos posible”. Con todo, el frío a que fueron sometidos era tan intenso que muchos murieron dormidos. Tal vez fueron los más afortunados porque otros murieron de hambre tratando de extraer la pasta de carne que se petrificaba dentro de las latas. En este sentido, mucho es lo que se sabe sobre la barbarie de la logística alimenticia que los militares argentinos practicaron en las Malvinas. Las prioridades estaban invertidas: los soldados de primera línea apenas si alcanzaban a recibir unas sardinas cristalizadas por el hielo, los de la línea media recibían una ración mejor, y en cambio los de la retaguardia tenían a veces la posibilidad de comer caliente. 
Frente a condiciones tan deplorables e inhumanas, el enemigo inglés disponía de toda clase de recursos modernos para la guerra en el círculo polar. Mientras las armas de los argentinos se estropeaban por el frío, los ingleses llevaban un fusil tan sofisticado que podía alcanzar un blanco móvil a 200 metros de distancia, y disponían de una mira infrarroja de la más alta precisión. Tenían además trajes térmicos y algunos usaban chalecos antibalas que debieron ocasionarles trastornos mentales a los pobres reclutas argentinos, pues los veían caer fulminados por el impacto de una ráfaga de metralla, y poco después los veían levantarse sanos y salvos y listos para proseguir el combate. Las tropas inglesas estaban una semana en el frente y luego una semana a bordo del “Canberra”, donde se les concedía un descanso verdadero con toda clase de diversiones urbanas en uno de los parajes más remotos y desolados de la Tierra. 
Sin embargo, en medio de tanto despliegue técnico, el recuerdo más terrible que conservan los sobrevivientes argentinos es el salvajismo del batallón de “gurkhas”, los legendarios y feroces decapitadores nepaleses que precedieron las tropas inglesas en la batalla de Puerto Argentino. “Avanzaban gritando y degollando”, ha escrito un testigo de aquella carnicería despiadada. “La velocidad con que decapitaban a nuestros pobres chicos con sus cimitarras de asesinos era de uno cada siete segundos. Por una rara costumbre, la cabeza cortada la sostenían por los pelos y le cortaban las orejas”. Los “gurkhas” afrontaban al enemigo con una determinación tan ciega que de 700 que desembarcaron sólo sobrevivieron setenta. “Estas bestias estaban tan cebadas que una vez terminada la batalla de Puerto Argentino, siguieron matando a los propios ingleses hasta que éstos tuvieron que esposar a los últimos para someterlos”. 
Hace un año, como la inmensa mayoría de los latinoamericanos, expresé mi solidaridad con Argentina en sus propósitos de recuperación de las Islas Malvinas, pero fui muy explícito en el sentido de que esa solidaridad no podía entenderse como un olvido de la barbarie de sus gobernantes. Muchos argentinos e inclusive algunos amigos personales, no entendieron bien esta distinción. Confío, sin embargo, en que el recuerdo de los hechos inconcebibles de aquella guerra chapucera nos ayude a entendernos mejor. Por eso me ha parecido que no era superfluo evocarlos en este aniversario sin gloria. Como nunca me parecerá superfluo preguntar otra vez y mil veces más —junto a las madres de la Plaza de Mayo— dónde están los ocho mil, los diez mil, los quince mil desaparecidos de la década anterior.


Gabriel García Marquez.
Publicado originalmente el 3 de abril de 1983 en el diario colombiano El espectador.
Tomé este texto del blog Pospost.

Mañana en el Abasto

En el 2010 viví en un lugar en Sanchez de Bustamante y Humahuaca, a dos cuadras del Abasto. Una vez volvía del Ugi’s (salía $14 la pizza en ese momento) y vi un cartel en Gallo y Humahuaca de que ahí había vivido Luca Prodán.

No conocía Sumo hasta hace unos días. Bajé algunos discos y hay cosas que no me gustan y otras me gustan mucho.
Mañana en el Abasto es de las que me gustan. Son una descripción de algo que sucede cuando vivís en esa parte de Once. Lo cierto es que en esa oscuridad y “turbiedad” (que podría llamar alguien que no vive ahí) de las calles se esconde una mística que algunos podrían encontrar horrible.
No extraño vivir ahí. Pero está bueno recordar.
 

canción:

Shutter IslandMartin Scorsese, 2010

No es lo que más me gusta de Scorsese pero está muy buena.Celina Murga sobre su experiencia en el rodaje:“Lo que más me impactó fue el grado de obsesividad y de detalle con que Scorsese construye una ficción, que lo lleva a intentar perfeccionar todo el tiempo lo que se había propuesto hacer. Hubo una escena particularmente compleja de armar, que es una en la que el personaje de DiCaprio baja por un acantilado y encuentra, oculto en una cueva, a un personaje clave. Lógicamente el acantilado es falso. La escena se filmó en una explanada rocosa, a la que se le construyó un pico de unos 10 o 15 metros de largo, para simular la punta del risco. A su vez, los planos en los que al fondo se ve el mar y el cielo fueron filmados con lo que se llama green screen, sobre el que después se proyectan imágenes filmadas en otro lugar. Toda esa secuencia estaba detalladamente dibujada en cartones de story board, que se seguían cuidadosamente. Durante el rodaje de la escena ocurrió algo gracioso: hay un documento muy importante, que se le escapa de la mano a DiCaprio y tiene que quedar pegado, por el viento, a la pared del acantilado. El tema es que no quedaba pegado, porque la máquina de viento no tenía suficiente fuerza. Todo el mundo se puso a opinar sobre cómo había que hacer, y uno de los que lo hacían más calurosamente era DiCaprio. A mí me resultó muy simpático que en ese momento todos intentaran resolver el problema, sin que importaran demasiado los roles y las jerarquías…” 
Publicado originalmente el 11 de marzo de 2010 en Página 12

Shutter Island
Martin Scorsese, 2010

No es lo que más me gusta de Scorsese pero está muy buena.
Celina Murga sobre su experiencia en el rodaje:
“Lo que más me impactó fue el grado de obsesividad y de detalle con que Scorsese construye una ficción, que lo lleva a intentar perfeccionar todo el tiempo lo que se había propuesto hacer. Hubo una escena particularmente compleja de armar, que es una en la que el personaje de DiCaprio baja por un acantilado y encuentra, oculto en una cueva, a un personaje clave. Lógicamente el acantilado es falso. La escena se filmó en una explanada rocosa, a la que se le construyó un pico de unos 10 o 15 metros de largo, para simular la punta del risco. A su vez, los planos en los que al fondo se ve el mar y el cielo fueron filmados con lo que se llama green screen, sobre el que después se proyectan imágenes filmadas en otro lugar. Toda esa secuencia estaba detalladamente dibujada en cartones de story board, que se seguían cuidadosamente. Durante el rodaje de la escena ocurrió algo gracioso: hay un documento muy importante, que se le escapa de la mano a DiCaprio y tiene que quedar pegado, por el viento, a la pared del acantilado. El tema es que no quedaba pegado, porque la máquina de viento no tenía suficiente fuerza. Todo el mundo se puso a opinar sobre cómo había que hacer, y uno de los que lo hacían más calurosamente era DiCaprio. A mí me resultó muy simpático que en ese momento todos intentaran resolver el problema, sin que importaran demasiado los roles y las jerarquías…” 

Publicado originalmente el 11 de marzo de 2010 en Página 12

fur24:

The ducks in Central Park don’t go anywhere in the winter, Holden. They just stay right where they always are.

fur24:

The ducks in Central Park don’t go anywhere in the winter, Holden. They just stay right where they always are.

(Fuente: youtube.com)


Tierra AdentroUlises de la Orden, 2011
Tierra Adentro es un recorrido histórico sobre la infame Conquista del Desierto. La masacre por parte del Estado Argentino es el punto de partida de las múltiples voces y recorridos que tienen lugar en este film. No quiero contar ninguno para, mejor, invitarlos a que vayan a verla. No es un documental argentino más (de esos super desprolijos que proyectan en el Gaumont) sino por el contrario una reivindicación histórica, que encima está bien filmado y hasta tiene buen sonido. Se proyecta todos los domingos 18hs en el MALBA (Buenos Aires).

N: La foto son dos adolescentes mapuches que están mirando el monumento al genocida Julio Roca en Bariloche.

Tierra Adentro
Ulises de la Orden, 2011

Tierra Adentro es un recorrido histórico sobre la infame Conquista del Desierto. La masacre por parte del Estado Argentino es el punto de partida de las múltiples voces y recorridos que tienen lugar en este film. No quiero contar ninguno para, mejor, invitarlos a que vayan a verla. No es un documental argentino más (de esos super desprolijos que proyectan en el Gaumont) sino por el contrario una reivindicación histórica, que encima está bien filmado y hasta tiene buen sonido. 
Se proyecta todos los domingos 18hs en el MALBA (Buenos Aires).

N: La foto son dos adolescentes mapuches que están mirando el monumento al genocida Julio Roca en Bariloche.

Las Malvinas según García Marquez
Mañana en el Abasto

Acerca de:

matías leonardo marra
buenos Aires, ARG

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